
Al acabar recientemente los estudios teológicos pensé que por un tiempo los libros quedarían guardados. Mi destino a China cambió el panorama. Hace 6 meses mi compañero y yo comenzamos a estudiar el chino. No me resulta especialmente fácil ya que los tonos del idioma chino no los tenemos en nuestros idiomas en la India. Con todo mi sueño es aprender bien el chino, aprender su cultura, tradiciones, historia para poder trabajar como misionero. Sé que el camino es duro, pero confío en que Aquel que me llamó para esta misión me dará también las fuerzas para realizarla.