
Luego de dos horas de avión desde Macau/Zhuhay hasta Shanghai y esa noche 12 horas de cómodo tren cama nos llevaron a este hermoso lugar en el corazón de China.
Allí encontramos una comunidad cristiana que apabulló de atenciones, de testimonios, de afecto. Muchos de ellos vivieron años de angustia y de cárcel. Y se mantuvieron firmes en su fe. Hoy son pocos los que aun viven y que conocieron a nuestros antepasados misioneros, pero son los que sostienen a la comunidad con su testimonio, su fe y su alegría.
Uno de ellos es Nicolás. Un doctor formado en la escuela de nuestro famoso Hno. Doctor José Torres – un claretiano que hizo maravillas en esta región. Tiene ahora 79 años y nos dejó perplejos con el testimonio de su vida (30 años en la cárcel) y la alegría de vivir su fe que él y otros no sólo mantuvieron sino que pasaron a las generaciones siguientes. Nos gustaría poder escribir su vida recogiendo su testimonio cristiano… a ver si lo logramos!
El Evangelio de San Juan escrito a mano en perfecto español
Nicolás nos mostró un manuscrito encuadernado. Se trata del Evangelio de San Juan, escrito por él mismo en castellano. En un tiempo cuando no se podía conseguir la Palabra de Dios, este buen cristiano la escribió de su puño y letra (con algunas anotaciones en chino) como se puede apreciar en las fotos.
Como la comunidad es muy pobre, Nicolás consiguió poner un pizarrón en la pared y allí escribe sus mensajes. En la foto está escribiendo un mensaje de Navidad.
La comunidad cristiana de este lugar cuanta con unos 60 cristianos. Todos estaban prácticamente presentes para darnos la bienvenida.
Con ellos celebramos la Misa de Navidad. ¡Con qué devoción y entusiasmo participaron! Incluidos dos bautismos de adultos con los nombres cristianos de Inés y María.
Nicolás nos mostró un manuscrito encuadernado. Se trata del Evangelio de San Juan, escrito por él mismo en castellano. En un tiempo cuando no se podía conseguir la Palabra de Dios, este buen cristiano la escribió de su puño y letra (con algunas anotaciones en chino) como se puede apreciar en las fotos.

La comunidad cristiana de este lugar cuanta con unos 60 cristianos. Todos estaban prácticamente presentes para darnos la bienvenida.
Con ellos celebramos la Misa de Navidad. ¡Con qué devoción y entusiasmo participaron! Incluidos dos bautismos de adultos con los nombres cristianos de Inés y María.
Inés con el P. Jojo después del bautismo


El párroco, el P. Tomás es un sacerdote ejemplar, muy joven, que tiene a su cargo 13 parroquias desparramadas en una región muy amplia.
En Huangshan también hemos puesto una de nuestras Bibliotecas parroquiales y aquí es la Hna. Lucía la que se encarga de los libros y también de la parroquia.


A 30 kilómetros está Shexián, otra importante ciudad ciudad que también atendían nuestros misioneros.
Shesián es también una ciudad muy importante arqueológicamente.
Distrito de Shexian:

En el corazón de esta antigua ciudad están las ruinas de una hermosa iglesia regentada por los misioneros claretianos. Varias familias pusieron su vivienda incluso dentro de la misma iglesia. Nos interesa poder recuperar y reparar este lugar. La propiedad pertenece a la diócesis, pero sólo con la ayuda oficial se podrá conseguir.
Entrada a la antigua parroquia de Shexian
hoy practicamente en ruinas.
hoy practicamente en ruinas.
Un grupo de niñas dentro de lo que fue el templo
de los Claretianos en Shexian.