
Una pequeña aldea en el camino de la seda, con unos 660 habitantes, de los cuales 400 son católicos (unas 130 familias) han dado 14 vocaciones a la Iglesia en los últimos años: 7 sacerdotes, 1 diácono, 3 religiosas, 2 seminaristas mayors y 1 menor. Este pueblito se llama Zan Jia Cun, en la diócesis de Zhou Zhi, en la provincia de Shaanxi.

Otras comunidades católicas visitan este poblado para intercambiar experiencias de evangelización y de vocaciones. También los no-católicos asisten. Este pueblo es, además, modelo de desarrollo económico. “Algunos no-católicos nos preguntan cómo es que somos tan felices, y les decimos que es por nuestra fe” concluye el párroco. “Cuando la gente tuvo más dinero lo primero que pensaron fue contruir y renovar la casa de Dios. Nuestro templo es el más hermoso en toda la region. Los sacerdotes y las religiosas que atienden este poblado se despiertan a las 4 de la mañana con el rezo del Rosario por los fieles”.